Ciudades climáticamente neutras y las misiones europeas

Las cinco misiones de la Unión Europea son una nueva forma de aportar soluciones concretas a algunos de los mayores desafíos de la actualidad, como los necesarios para cumplir la Agenda 2030.  Al mismo tiempo, ofrecen una oportunidad para consolidar nuevas infraestructuras de colaboración que aceleren la transición ecológica. 

Para más información de las misiones europeas

El pasado 14 de junio, en el marco del Foro de las Ciudades en IFEMA, Madrid, y como un hito más de los II Diálogos para El Día Después: hacia un nuevo contrato social, se celebró la sesión “Ciudades climáticamente neutras y las misiones europeas”.

Moderada por Gregori Cascante, CEO de Ingeus y fundador de Daleph, en la primera parte, representantes de entidades nacionales y europeas dieron algunos mensajes sobre el potencial de abordar los retos de la transición ecológica bajo el enfoque de misiones. 

Marie Yeroyanni, miembro del Secretariado de la misión “100 ciudades climáticamente neutras” de la Comisión Europea, mencionó que para poder alcanzar los objetivos que se propone dicha misión se requiere de una reducción del 55% de las emisiones para el 2030. Destacó que esta tarea no solo debe ser un trabajo de las ciudades europeas seleccionadas para la misión sino que, aquellas que no fueron escogidas, pueden trabajar junto a las primeras para alcanzar su propia neutralidad climática. 

Asimismo, resaltó la importancia de dar visibilidad a lo logrado durante el 2020. Por un lado, lo alcanzado con Horizonte 2020: la creación de una red de 500 ciudades y grupos espejos. Por otro, el mapeo realizado en Europa que recoge todas las soluciones urbanas existentes. Estos son importantes avances que deben retomarse y profundizarse con la misión. 

«Una misión es algo inspirador y ambicioso, pero realista y medible». «Mediante la misión de ciudades se busca impulsar la innovación en todos los sectores desde una perspectiva sistémica (cartera de proyectos transformadores conectados entre sí)». Con estos mensajes comenzaba su intervención Julio Lumbreras, profesor de la UPM y coordinador de la plataforma citiES2030. 

A continuación aseguró: “Lo que sabemos es que no podemos hacerlo solos. Para alcanzar la misión se requiere de una teoría de cambio que proponga abordar los retos de manera holística, junto a un abordaje multinivel, multiactor y multisectorial. En la actualidad ya se está trabajando en este tipo de modelos, un ejemplo de ello es la plataforma europea Net Zero Cities«. 

En la misma línea, María García, directora para España de EIT Climate KIC, destacó que «es muy importante que haya una misión para las ciudades, porque la mitigación del cambio climático está íntimamente vinculada con las acciones que allí se hagan». Concluyó esta idea con dos aspectos que hacen que las ciudades tengan un rol sustancial: primero, el hecho de que ocupan un 4% del territorio pero concentran el 75% de población, y, segundo, que permiten acercar el Green Deal a las personas haciéndolas partícipes.

Por último, señaló cuatro grandes desafíos para conseguir la misión. En primer lugar, la construcción de un modelo de gobernanza enmarcado en una plataforma de colaboración sostenida en el tiempo (en tal sentido, mencionó como caso de éxito al Deep Demonstration de Madrid). En segundo lugar, la financiación: según indicó, es esencial ser capaces de acercar los fondos a proyectos verdaderamente transformadores, y en este aspecto el rol del sector privado resulta crucial, ya que se necesita una movilización muy grande del mismo que hasta el momento no se ha dado. En tercer lugar, será un reto desarrollar las capacidades nuevas que va a requerir esta innovadora forma de hacer las cosas. Y, por último, el desafío de hacer que la ciudadanía sea un agente de cambio activo en la consecución de la misión. 

El desafío está en el modelo de gobernanza y la colaboración radical mantenida en el tiempo. Impulsar una plataforma colaborativa es difícil pero hemos demostrado que funciona. Lo esencial ahora es darle continuidad.

María García

Según la directora regional en Europa del C40, Julia López, «si bien estamos en la región más ambiciosa del mundo y la misión es una oportunidad magnífica, debemos ser más conscientes del elefante en la habitación: la neutralidad climática implica transformar nuestros estilos de vida. Y las ciudades de la misión deben liderar la ruptura del vínculo entre altos ingresos, altos impactos y alto consumo».

Pedro Muradás, jefe de Área de Renaturalización y Resiliencia Urbana, Subdirección de Biodiversidad y Cambio Climático de la Fundación Biodiversidad afirmó que desde su organización se pondrán a disposición los conocimientos necesarios para generar aprendizajes comunes y emprender procesos de renaturalización de las ciudades.  Al igual que María García, hizo mención a dos desafíos para la consecución de la misión. Por un lado las métricas, es decir cómo se medirá el cumplimiento de las misiones; y, por otro, la generación de una economía sostenible para que las ciudades no dependan de subvenciones para alcanzar la neutralidad climática.

En la segunda parte del encuentro, representantes de las ciudades españolas elegidas para la misión junto a representantes de empresas, debatieron sobre cuáles y cómo deben ser los nuevos roles del sector público y del privado para alcanzarla.

«En la ciudad de Valencia se está haciendo un gran esfuerzo en integrar la misión a la estrategia urbana», sostuvo el coordinador general de Estrategias Urbanas y Agenda Sostenible del Ayuntamiento de Valencia, Jordi Peris, quien también afirmó: «Hemos corroborado que esta manera de hacer las cosas es capaz de inspirar a sectores muy diferentes, y crear redes de ciudades como citiES2030 que sean capaces de probar fórmulas nuevas de colaboración, si es uno de los efectos colaterales de la misión, ya es un resultado a destacar».

Esperanza Caro, directora general de Desarrollo Sostenible, Financiación y Acción Exterior del Ayuntamiento de Sevilla, sintetizó: «Ciudadanía convencida, sueños compartidos y alineamiento de todos los elementos son las tres palancas para lograr la misión de ciudades climáticamente neutras».

Por su parte, la concejala delegada del Departamento de Territorio y Acción por el Clima del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Ana Oregi, llamó la atención sobre la cuestión del tiempo: «Ya estamos en la década de la acción y solo quedan 8 años: debemos accionar muy rápido. Otros desafíos son la burocracia y la falta de capacidad de incorporar a la ciudadanía desde el principio». Para esto último, según señaló, «hay que saber qué lenguaje usar, por ejemplo en escuelas o con niños». 

Victor Carballo, responsable de Smart Cities en Iberdrola, afirmó que la participación de la empresa es un elemento propositivo que brinda soluciones concretas para la misión. Además, sostuvo que otro aporte que ellos pueden hacer es el facilitar el conocimiento para que la ciudadanía participe.

El reto de la misión es sistémico, holístico e integral y tenemos que abordarlo desde una administración que no es en absoluto sistémica. Hay que renovar la administración pública para poder enfrentar el reto de la misión.

Jordi Peris

En la misma línea, Valentin Alfaya, miembro del Grupo Español de Crecimiento Verde, aseguró que para poder alcanzar la consecución de la neutralidad climática se necesita del liderazgo de la administración pública, pero que sin la apuesta del sector privado no será posible alcanzarla. Continuó diciendo que hay que aprovechar esta oportunidad para que la financiación se dirija a donde es más útil. «Para esto», en su opinión, «es importante que nos preguntemos: ¿Qué tipo de proyectos tienen sentido para el sector privado? ¿Qué tienen que reunir esos proyectos para que sean financiables? Lo que tenemos que hacer es pensar juntos».

María Rosario Chávez, concejala delegada General de Innovación, Desarrollo Económico, Empleo y Comercio del Ayuntamiento de Valladolid, contó algunos avances de dicha ciudad. Por un lado, en ciudades como Valladolid que dependen mucho del vehículo privado, no resulta sencillo hablar de movilidad sostenible pero de todas maneras han apostado por autobuses eléctricos, lo cual está creando una industria auxiliar y nuevos puestos de trabajo. Otra gran apuesta es el cambio del modelo industrial, y para eso poseen un plan municipal de economía circular junto con clusters de empresas. También están trabajando en la renaturalización y en el sector agroalimentario. Por ejemplo, están colaborando con un obrador comunitario para que pequeños agricultores puedan llevar productos a mercados sin emisiones.

El sector privado tiene un rol muy importante en las misiones. Muchas veces suele ser considerado colaborador de corto plazo, un contratista del sector público, pero tiene que convertirse en un socio de largo plazo, porque tiene know-how, capacidad de escalar y mucho más que recursos.

Valentín Alfaya

En ciudades muy castigadas por la despoblación y el envejecimiento, para poder implementar la misión, no solo hay que trabajar en sus ejes concretos, sino también en la retención del talento.

María Rosario Chávez

«La misión funciona como integradora e inspiradora de un nuevo modelo de ciudad», afirmó el titular del Área Delegada de Internacionalización y Cooperación del Ayuntamiento de Madrid, Santiago Saura

Destacó a continuación luego algunos de los proyectos que se están llevando a cabo en la ciudad: «Por un lado, Madrid Nuevo Norte, la iniciativa de regeneración urbana más grande de Europa, que desde su diseño apuesta por la neutralidad climática y se está convirtiendo en un prototipo de la ciudad que queremos. Por otro, se está incrementando la flota eléctrica, mediante la ampliación del sistema de alquiler público y el aumento de carriles bus». En cuanto a la renaturalización, destacó el proyecto del Bosque Metropolitano, un anillo forestal de 75 km. 

Desde el Ayuntamiento de Madrid llevamos más de 2 años trabajando con EIT Climate KIC, el itdUPM y Ferrovial en un espacio de co-creación de otro modelo de ciudad. Luego nos sumamos a El Día Después y a citiES2030. La misión es el resultado de este trabajo conjunto.

Santiago Saura

Ramón Canal, director del Gabinete Técnico de Programación, Área de la Agenda 2030 del Ayuntamiento de Barcelona puso sobre la mesa que la ciudad condal es especialmente frágil desde el punto de vista del cambio climático y por ello tiene un plan que aborda diferentes áreas. Añadió que «el turismo es un sector económico muy importante, pero la competición por el uso del espacio público hace complejo actuar por ejemplo en naturación urbana». Anunció que están apostando también por la transición justa a través de nuevas formas de generación de energía, y, finalmente, señaló la integración del área metropolitana como el gran reto pendiente.

Blanca Solans, directora general de Fondos Europeos del Ayuntamiento de Zaragoza, destacó por su parte la importancia de apostar por la innovación para que las personas no se marchen a otras grandes ciudades cercanas. «Para fomentar la participación ciudadana», dijo, «se pondrán a disposición oficinas que recojan iniciativas climáticas para canalizar ideas de empresas y ciudadanos y poder ayudarles con las iniciativas». 

Es importante cambiar el modelo de economía de la ciudad, depender menos del turismo. Para ello, queremos apostar por el conocimiento que hay en las universidades de Barcelona (proyectos innovadores en energía, salud, movilidad..).

Ramón Canal

La misión de Zaragoza tiene que ser una oportunidad para la reconversión de industrias tradicionales en modelos más sostenibles, por ejemplo tendremos la primera biorrefinería urbana de Europa.

Blanca Solans

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