Un nuevo contrato con las personas mayores

El número de muertes entre las personas mayores de 60-65 años, el drama de las residencias de mayores o el desconocimiento de lo que ocurre en un gran número de hogares en los que viven en soledad personas de avanzada edad ha puesto de relieve un sistema que, como señalaba el periodista y humorista Juan Luis Cano en el ágora del Día Después que organizamos el pasado jueves, 14 de mayo, “deja aparte lo que suena a viejo, como si lo viejo no fuese estéticamente atractivo”.

Esta ágora sirvió para presentar la Comunidad sobre “Desigualdad y nuevo modelo económico”. Gonzalo Fanjul, director de análisis del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y miembro de la plataforma del Día Después, presentó esta comunidad que analizará y ofrecerá soluciones a retos como este fracasado modelo de cuidados.

“Buscamos convertir esta tragedia en una oportunidad y una manera de entender de forma diferente nuestra sociedad, porque tenemos que reconsiderar algunos presupuestos que hemos mantenido hasta ahora y definir qué nuevo modelo de protección necesitamos”.

Fanjul recordó que las personas mayores “han sostenido a nuestra sociedad en crisis económicas recientes, como la de 2008, y ahora, están sufriendo de manera desproporcionada la pandemia, debido a que nuestro sistema no está siendo capaz de protegerlos”.

Tenemos que definir qué nuevo modelo de protección necesitamos

Gonzalo Fanjul

La diputada de Empleo, Inclusión Social e Igualdad de la Diputación de Bizkaia, Teresa Laespada, criticó las políticas de protección como parches que no han servido para cubrir ciertas necesidades, como el desempleo o la dependencia. “En mi propio trabajo veo la dificultad para situar en el mercado laboral a los mayores de 45 años, porque hemos ido generando una sociedad en la que expulsábamos a la edad”.

Pero, además, los parches ni siquiera son capaces de dar una respuesta a necesidades urgentes. De las 420.000 personas en situación de dependencia que hay en España, tres de cada cuatro son personas mayores que viven en espera, sin la prestación a la que tienen derecho”, recordaba José Manuel Ramírez, presidente de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.

Ramírez criticó a esos “gobernantes insumisos que no cumplen con estas personas” y propuso que el silencio administrativo en estos casos sea positivo para acelerar las prestaciones a las que tienen derecho.

Para César Giner, profesor de Derecho Mercantil en la Universidad Carlos III de Madrid, hay una crisis del sistema en su conjunto. “La inversión pública ha caído mucho y así se reduce la capacidad de las personas mayores para vivir en dónde quieren vivir”.

Isabel Martínez, presidenta de la Fundación HelpAge International España, recordaba la urgencia de repensar el modelo social para solucionar la crisis de los cuidados. “La empezamos a vivir en los años noventa y se agudizará, porque en diez años representaremos el 30% de la sociedad”.

El cambio de modelo pasa por una mayor desinstitucionalización. Al menos esa es la propuesta que lanzaba Ricard Fernández Ontiveros, gerente de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona. “Estamos construyendo un sistema que va en contra de los deseos de las personas mayores y encima es mucho más caro», señalaba en referencia a las residencias de mayores.

En diez años, las personas mayores representaremos el 30% de la sociedad

Isabel Martínez

“La renta básica no es izquierda o derecha, es futuro”

El ingreso mínimo vital que ahora propone el Gobierno español también salió en el debate y Juan Gimeno, catedrático de Economía Aplicada en la UNED, recordaba que “es muy frecuente en los países europeos, pero aquí vamos tarde cuando ya estamos viendo colas para recoger alimentos”.

Gimeno mostró reservas a la propuesta de ingreso mínimo vital. “Me preocupa que haya demasiados requisitos y burocracia porque ahora se necesita de forma urgente”, y apostó por una renta básica universal.

“La idea es la misma, dar recursos mínimos de dignidad, pero cambia el mecanismo porque elimina el gran proceso burocrático”.

Juan Gimeno también señaló que esta renta universal no es una petición radical. “La hacen desde el Vaticano, desde Silicon Valley o desde Davos. La renta básica no es de izquierdas o de derechas, es futuro”.

El ingreso mínimo vital llega tarde cuando ya estamos viendo colas para recoger alimentos

Juan Gimeno

“La mirada ética ha ido cambiando mucho a lo largo de la historia y ahora nos damos cuenta de que tener muchos años puede ser algo atractivo”. Carmena recomendó la lectura Elogio de la experiencia, de Carl Honore, porque “recupera el valor ético de la experiencia y de la edad”.

La diputada popular Ana Pastor aludió al lema “añadir vida a los años”, es decir, proveer a los ciudadanos de los servicios adecuados a sus necesidades.

En ese sentido, recordó que cualquier política debe ser integral, que abarque todos los ámbitos y con un enfoque de solidaridad intergeneracional.

Nos somos vuestros mayores

En la segunda parte del ágora del Día Después, Juan Luis Cano moderó un debate entre la jueza emérita y exalcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y Ana Pastor, médica, parlamentaria del Partido Popular y ex ministra de Sanidad y Consumo.

Ambas coincidieron en que es necesario dejar de infantilizar a las personas mayores. “Los mayores no son nuestros. Yo no soy de nadie.”, señalaba Carmena. Para Ana Pastor, es un fallo en el enfoque de la sociedad meter a las personas en compartimientos distintos según la edad.

“La mirada ética ha ido cambiando mucho a lo largo de la historia y ahora nos damos cuenta de que tener muchos años puede ser algo atractivo”. Carmena recomendó la lectura Elogio de la experiencia, de Carl Honore, porque “recupera el valor ético de la experiencia y de la edad”.

La diputada popular Ana Pastor aludió al lema “añadir vida a los años”, es decir, proveer a los ciudadanos de los servicios adecuados a sus necesidades.

En ese sentido, recordó que cualquier política debe ser integral, que abarque todos los ámbitos y con un enfoque de solidaridad intergeneracional.

Y pese a las distancias ideológicas, ambas coincidieron también en criticar un modelo que aparta a las personas del trabajo y de la vida laboral cuando llegan a cierta edad.

“Es negativo impedir que las personas mayores hagan cosas y obligarlas a que se tengan que apartar de la posibilidad de incidir en la sociedad, porque eso lleva a infantilizarlas”, señaló Carmena.

Es necesario dejar de infantilizar a las personas mayores

Manuela Carmena

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