La incubadora de alianzas transformadoras

Nace con el objetivo de ofrecer una infraestructura organizativa que acompañe y suporte el cambio sistémico, a través de procesos de co-creación e interpretación colectiva. 

Sabemos que cumplir la Agenda 2030 plantea retos -sociales, económicos y medioambientales- que requieren colaboraciones estables en el tiempo y profundas, que van mucho más allá de las experiencias convencionales de colaboración público-privada.

Por eso, la incubadora de alianzas transformadoras de El Día Después está diseñada para que iniciativas y actores diversos interactúen de manera continuada, intercambien aprendizajes y co-creen bajo unas pautas y metodologías de trabajo comunes y con un propósito compartido: regenerar el tejido económico, social, ambiental y anímico, y hacerlo compatible con la Agenda 2030.

La incubadora se compone de cuatro elementos principales

Comunidades temáticas

Desde el comienzo de El Día Después, las comunidades temáticas congregan a decenas de especialistas y tomadores de decisiones que, desde la diversidad ideológica y la heterogeneidad de sus organizaciones de procedencia, interpretan colectivamente el contexto y trabajan en generar propuestas concretas sobre ámbitos específicos de la Agenda 2030. 

Iniciativas transformadoras

En la incubadora hay iniciativas de naturaleza muy diversa (comunitarias, de empresas privadas, de administraciones públicas, etc.) que se interconectan para intercambiar conocimiento y actuar sinérgicamente a distintos niveles de un mismo sistema, aumentando así las probabilidades de producir transformaciones a escala.

Alianzas público-privadas-sociales

La implementación coordinada de iniciativas que contribuyen a un proceso de transformación sistémica desborda las capacidades de cualquier actor en solitario. Por ello, la incubadora permite identificar los enlaces entre las distintas organizaciones con capacidad de cambio, desarrolla una función de facilitación y ofrece las condiciones de neutralidad y simetría para que se conformen alianzas público-privadas-sociales capaces de abordar retos complejos.

Modelo de gobernanza

Para que la incubadora funcione, es necesario establecer un modelo organizativo que facilite la interacción entre la multitud de actores involucrados. Para ello contamos con un portfolio de alianzas que comparten la misma hoja de ruta y un espacio de aprendizaje común; servicios que aseguran el uso de metodologías y lenguajes comunes; y un ámbito de orquestación que asegura el alineamiento de las iniciativas y el fortalecimiento del tejido relacional.

Esta incubadora tiene la aspiración de eludir la competencia destructiva para centrarse en la suma y la inspiración de otros. El Día Después es un espacio orientado al fortalecimiento del tejido relacional, caracterizado por su diversidad, al liderazgo distribuido y al intercambio permanente entre los distintos actores. 

No es un proceso lineal sino un modelo evolutivo que se va construyendo y mejorando con la experiencia, que desarrolla procesos iterativos rápidos para identificar las mejores soluciones en cada contexto.